Qué se revisa antes de programar
La valoración inicial recoge experiencia con ejercicio, tipo de monitorización, uso de bomba o múltiples dosis, antecedentes de hipoglucemia, percepción de síntomas, complicaciones, objetivos y lugar de entrenamiento.
También se revisan las pautas facilitadas por el equipo de diabetes. La programación de ejercicio debe respetar esas indicaciones y no sustituir el ajuste sanitario de insulina, alimentación o tecnología.
- Experiencia previa con fuerza y ejercicio aeróbico.
- Monitorización capilar o continua y capacidad para interpretar tendencias.
- Hipoglucemias durante o después del ejercicio.
- Insulina activa, horarios y variabilidad habitual.
- Neuropatía, retinopatía u otras complicaciones conocidas.
- Material de seguridad y persona de apoyo cuando sea necesario.
Cómo influye el tipo de ejercicio
El ejercicio aeróbico sostenido suele asociarse con una mayor utilización de glucosa, mientras que esfuerzos intensos, intervalos o trabajo de fuerza pueden producir respuestas diferentes. No se presupone una reacción idéntica para todas las personas.
Por eso se empieza con sesiones reproducibles, se registra la respuesta y se modifica una variable cada vez. El objetivo es reconocer patrones individuales y construir una dosis que pueda repetirse con menor incertidumbre.
Qué debe registrar la persona
El seguimiento online funciona cuando el registro es breve pero suficiente. La aplicación puede recoger el tipo de sesión, duración, intensidad, glucosa o tendencia según el plan individual, incidencias, necesidad de hidratos y recuperación posterior.
No se trata de sustituir una plataforma de diabetes, sino de relacionar la respuesta al ejercicio con la carga realizada para tomar mejores decisiones sobre el programa.
- Glucosa o tendencia cuando corresponda a su protocolo.
- Tipo, duración e intensidad de la sesión.
- Carga, repeticiones, RPE y RIR.
- Hipoglucemia, hiperglucemia o interrupción de la sesión.
- Respuesta durante las horas posteriores.
Cuándo puede hacerse online
Puede ser adecuado cuando la diabetes está controlada dentro del plan sanitario, la persona sabe actuar ante cambios de glucosa, comprende las instrucciones y puede comunicar incidencias.
Si existe hipoglucemia grave reciente, pérdida de percepción, gran variabilidad sin estrategia definida, complicaciones no valoradas o dificultad para manejar el ejercicio con autonomía, se necesita coordinación sanitaria y posiblemente apoyo presencial antes de iniciar.
Límites del servicio
Miofase no pauta insulina, no calcula correcciones, no prescribe hidratos y no modifica alarmas o configuraciones de bombas y sensores. Esas decisiones corresponden al equipo de diabetes y al plan individual de la persona.
La intervención se centra en seleccionar ejercicio, controlar la carga, mejorar capacidad física y revisar la respuesta para progresar con criterio.
Señales para detenerse y seguir el protocolo sanitario
La sesión debe detenerse ante síntomas compatibles con hipoglucemia, deterioro del estado general, confusión, incapacidad para continuar con seguridad o cualquier situación definida como incompatible con el ejercicio en el plan sanitario individual.
También se pausa ante cetonas, hiperglucemia con malestar u otras circunstancias para las que el equipo de diabetes haya indicado no entrenar. Miofase no sustituye la actuación sanitaria ante una urgencia metabólica.
